Archivo de la etiqueta: Educación

Educación, sí.

En el artículo anterior hablamos de lo obsoleto del concepto de escuela como “único” lugar de instrucción y aprendizaje. Es más, profundizamos en un sistema que no hace más moldear a las personas hasta convertirlas en seres útiles a los intereses oligárquicos y corporativos de nuestras naciones, dejando completamente de lado la labor como potenciadora de las habilidades individuales con las que contamos al nacer.

En el siguiente artículo se propone una nueva mirada a la educación. Una mirada más humana enfocada en el individuo y no la masa. Una mirada que no niega la importancia de la educación escolar, sino que todo lo contrario, apunta a la realización de la misma, pero desde otros parámetros.

La educación como herramienta

Para cambiar el concepto de educación, primero, debemos estar seguros de lo que queremos construir como sociedad.

Hasta ahora, hemos sido meros espectadores de las decisiones y sistemas educativos que nos han impuesto un puñado de líderes pertenecientes a una sola clase social: la oligarquía -que viene siendo la misma que controla los medios de producción, los medios de comunicación y el capital-. A esta clase siempre le ha interesado una sola cosa: potenciar su supremacía. Para cumplir sus propósitos, se ha valido de la desinformación, la mala educación y, en última instancia, el despotenciar de todas sus capacidades creativas al pueblo. Es dentro de este contexto que, jamás sus planes han sido educar en las escuelas, o el decir la verdad. Han mentido siempre y lo seguirán haciendo. Es por eso que, para poder concebir a la educación desde otro punto de vista, debemos primero estar de acuerdo contra quiénes queremos luchar y que debemos ser nosotros los constructores de nuestro presente y futuro.

Un nuevo sistema

Una vez identificado el enemigo podemos hablar del sistema que podríamos crear. Y es en esta parte donde me permito soñar. Todo lo que expondré a continuación está sujeto a mejores ideas, propuestas o proyectos que ustedes puedan tener. Después de todo, la educación y la forma de concebirla es tarea de todos y no algo personal.

Escuelas de todo y para todos

Propongo la creación de un sistema educativo que conste de tres niveles:

  • Escuelas de Formación: Para niños entre los 5 y los 11 años.
  • Escuelas de Habilidades: Para jóvenes entre los 12 y 16 años.
  • Universidades Específicas: Para todos aquellos desde los 17 años en adelante.

Escuelas de Formación

En las Escuelas de Formación se enseñarían los principios básicos de todas las áreas del conocimiento, de manera tal que todos cuenten con los mismos fudamentos. Las Escuelas de Formación serían la plataforma desde la cual se perfilarían los intereses de los niños hacia los ámbitos que más les atraigan: sean estos las ciencias, la literatura, la música, etc.

Para poder ayudar a potenciar los intereses y las habilidades de los alumnos, en este nuevo sistema, el maestro jugaría un rol muy importante. En las escuelas de formación, el maestro no solo sería un comunicador de conocimientos y contenidos, en estas instituciones también se encargaría de la detección temprana de los intereses de cada niño o niña, para así, ir orientándolos hacia las áreas que más le gusten y acomoden.

Una vez detectadas las capacidades y habilidades de cada niño o niña, estos estarían en poder de poder elegir en cuál Escuela de Habilidades poder continuar sus estudios.

Escuelas de habilidades

Propongo la creación de Escuelas de Habilidades: Escuelas de matemáticas, de lenguaje, de literatura, de ciencias, de artes, de deportes, de cine, de todo.

En estas instituciones, luego de que el niño o niña ha elegido qué es lo que más le interesa, el sistema de enseñanza y aprendizaje estaría solo enfocado al área de la especialidad de la escuela en cuestión. Es decir, si la escuela elegida por el niño es una Escuela de Literatura, la mayor parte de las horas de estudio y práctica estaría solo dedicada a esta enseñanza. Es en este lugar donde se sentarían las bases de la especialización que más tarde podrían ser profundizadas en la universidad.

Una vez egresados los jóvenes de estas instituciones, se esperaría que decidan si continuar sus estudios universitarios o no.

Si optan por continuar sus estudios, esto significaría que asumen los beneficios y responsabilidades de su decisión. Beneficios: mayores conocimientos, grados académicos y fondos para realizar investigaciones. Responsabilidades: vincularse con su entorno social cercano.

De no continuar sus estudios, tendrían la capacidad de desarrollar su especialidad como mejor le acomode.

Universidades Específicas

Las Universidades Específicas serían el último eslabón de la cadena educativa. En estas instituciones, y siguiendo el patrón de las Escuelas Específicas, se enseñaría en mayor profundidad, los temas ya tratados en las instituciones previas. Además, se fomentaría la investigación. Estas instituciones también cumplirían un rol social importante. Los estudiantes aquí dedicarían muchas horas también al trabajo y la enseñanza de sus conocimientos en los barrios periféricos de las ciudades, para así, cerrar la brecha educativa existente entre las generaciones que se formaron bajo el sistema antiguo de educación y el nuevo.

Con la mira puesta en el ser humano y su entorno

Si se siguiesen las ideas de este nuevo sistema, el foco central de la educación, debería estar donde siempre debió estar: sobre las habilidades e intereses de las personas, y no los intereses del mercado y la oligarquía.

En este sistema, el objetivo principal, es comprender a la educación como la verdadera fuente de recursos intelectuales y físicos que harán de nuestras naciones un mejor lugar para vivir. Pues, solo un pueblo educado, capacitado y preparado, podrá enfrentar los desafíos que se avecinan: como la reconstrucción de un mundo devastado por el capitalismo salvaje y la ambición de quienes nos han controlado hasta ahora.

Hacia un sistema que tienda más hacia el crecimiento del ser humano y no de las grandes fortunas es a lo que debemos aspirar. Hacia un sistema de educación, público, gratuito y de calidad, que no siga anclado en las lógicas explotadoras y marciales de los siglos anteriores.

En la educación está la clave para cambiar nuestro futuro como sociedad

Permitámonos soñar; permitámonos cambiar.

Por Pablo Mirlo

Publicado en prismalavista.com

Anuncios

Escuela, no.

Pasan los años y cada día me convenzo más de que la escuela está sobrevalorada. Y es cada vez que hablo con personas, y les pregunto, qué recuerdan de lo que aprendieron en la escuela, la gran mayoría me dice: no mucho.

Al principio me consolaba saber que no era el único que pensaba lo mismo. Y es con el paso del tiempo he aprendido que las grandes enseñanzas positivas de la escuela, en efecto, no fueron muchas. De las cosas más importantes que aprendí, recuerdo: aprender a leer y escribir, nociones básicas de matemáticas y, quizá, la más importante, hacer buenos amigos. Sin embargo, todas estas cosas las podría haber aprendido perfectamente fuera de la escuela. Entonces, me pregunto: ¿Cuál es la necesidad y aporte real de la escuela a los niños y niñas? ¿A los intereses de quién sirve realmente?

En las sociedades inmersas en un sistema de dominio con características imperiales –como la mayoría de las sociedades latinoamericanas bajo el yugo gringo– el rol de la escuela no es otro que el sostener el modelo implantado a la fuerza por nuestros no tan buenos vecinos del norte: el modelo capitalista gringo. Para ello, las escuelas se encargan de implantar, año tras año, en las mentes de los niños, ideas relacionadas con este modelo, como lo son las nociones de la competencia y el individualismo.

La escuela, dentro de este contexto, como tan bien lo ejemplifica la obra maestra de Roger Waters y Pink Floyd, The Wall, (en su versión cinematográfica), no sería más que un colador, un modelador de conducta y, en un última instancia, una máquina que muele a la niños y niñas hasta convertirlos en sujetos a la medida del modelo económico y sociedad de mercado imperante. Una máquina que los despoja de todas sus virtudes naturales, como la creatividad y, que los deja llenos de vicios, como lo son: la adoración a los emblemas patrios, los conceptos de nacionalidad y Estado, y el rechazo a quienes piensen o sean diferentes.

Para muestra, un ejemplo. Todos conocimos “niños problema” en nuestras escuelas. Niños que quedaban estigmatizados como la manzana podrida de la clase. Sin embargo, quizá, muchos de estos niños simplemente no eran un problema real. Quizá solo les gustaba conversar, jugar, e imaginar un poco más que el resto. Quizá, eran niños que, con ideas y capacidades de otro tipo, veían el mundo de un modo diferente. Quizá, eran niños con esquemas que no podían ser desarrollados dentro del marco autoritario y casi militarizado del sistema escolar actual, pero no por ello, estaban equivocados.

En realidad, estos niños son la respuesta, y no el problema. La chispa que indica que el sistema escolar, tal y como lo conocemos, no puede seguir tendiendo a la homogenización de las personas. Todo lo contrario, sino que tiene que tender hacia el respeto y fomento de las diferentes capacidades de cada individuo.

Esos “niños problema”, en otro marco educacional, bajo otra concepción de la escuela, podrían haber aportado grandemente a la sociedad. Quizá desde el ámbito de las artes, la ciencias. Quién sabe.

Sin embargo, sea cual sea la respuesta, en el modelo de mercado capitalista imperante, las escuelas no están diseñadas para fomentar la diferencia y formar personas con ideas propias y pensamiento crítico. La escuela está sujeta a intereses económicos y elitistas, a ese 1% que nos oprime y nos mete su sistema económico por las narices. Es por eso que a la escuela le corresponde “formar” –más bien deformar– a los niños y niñas, y lograr que estos piensen, sientan y actúen igual; como si de una gran masa subyugada y carente de capacidad de lucha y cuestionamientos se tratase.  Al resto, a los que piensan diferente, simplemente se les destierra, se les estigmatiza como problemáticos y se les abandona a su suerte.

La escuela, en la actualidad, ha dejado de ser un lugar de aprendizaje. Las aulas se han convertido en meras celdas de adoctrinamiento. Los niños y niñas no van a aprender, van a experimentar los primeras inducciones de lo que será una vida esclavizados a un sistema que no eligieron y que no podrán modificar, pues jamás se les darán las herramientas necesarias para construir sociedad. En pocas palabras, a la escuela entra un niño, y sale, un robot de carne y hueso programado para trabajar para otros, ganar lo mínimo y soñar con ser millonario –como si estás cosas se pudiesen complementar–.

En resumen, la escuela, tal y como la conocemos, es un sistema obsoleto. Y me atrevo a decir más, es un sistema que nunca estuvo a la vanguardia de lo que se espera de instituciones que, a la larga, están llamadas a forman los cimientos y pilares sobre los que se sostendrá el futuro de las naciones y pueblos. Las escuelas, en la actualidad, no son más que cárceles de la creatividad, modeladores de conducta y cercenadores de sueños.

Pero no todo está perdido, aún se pueden hacer cosas para cambiar la forma en la que se concibe la educación y la escuela, y así,  rescatarlas de las garras de quienes la manejan. En un siguiente artículo lo analizaremos.

Por Pablo Mirlo

Publicado en Prisma a vista prismalavista.com


¿Mal o bien educados? * Pablo Mirlo

hghghghghg

Cuando se habla de la educación en Chile, por lo general, se parte con la ya acostumbrada frase: “la educación es pésima en Chile”. Es con ese argumento de inicio que, a continuación, se le agregan cifras, datos, resultados de pruebas de mediciones de niveles de educación a nivel mundial, para conformar lo que finalmente resulta en una hermosa torta que al final todos nos terminamos comiendo y aceptando como una realidad: la consigna que la educación es mala.

Pues una vez comida la torta, lo segundo, es que comiencen a aparecer propuestas de hasta debajo de las piedras para poder “mejorar la educación”. Se proponen más horas de matemáticas (porque supuestamente mejor educación, es igual a saber sumar). Se proponen aumentar las horas en las escuelas (pues mientras más el alumno está en clases más aprende). Y no faltan quienes proponen que la solución para mejorar la educación está en asignar más recursos a las escuelas públicas, y nada más.

Sin embargo, pienso que asumir que la educación es pésima, de por sí es algo injusto con todos aquellos jóvenes intelectuales que hoy son capaces de alzar la voz y reclamar sus derechos de una manera que deja realmente en vergüenza a muchos de los “intelectuales” mayores que estudiaron cuando la educación era “mejor” en Chile, y que son hijos, justamente, de esta “pésima educación”, los jóvenes actuales.

Es cierto que la educación está en crisis, pero de ahí a crucificarla y tildarla de pésima, sería injusto con aquellos maestros y maestras que siguen enseñando, por vocación y no por obligación, sobre todo, en las aún existentes escuelas públicas. Pues estos maestros y maestras, lejos de dejarse encandilar por los sueldos altos de la educación privada, han decidido entregar sus talentos en la formación de aquellos que menos tienen, y que no pueden entrar a los colegios donde el pago mensual es equivalente al sueldo de sus padres. De esos profesionales y su esfuerzo, siempre saldrán personas educadas y de bien para la sociedad. Ahora, entonces, ¿por qué es tan importante que TODA la educación sea pública, laica, gratuita y de calidad?

Pública: Porque la educación debe ser vista como el motor del desarrollo humano de una nación. Y como tal, es responsabilidad del estado asumir el costo que conlleve hacer que este sea un derecho del cual NADIE quede exento por falta de recursos, o escuelas.

Laica: El que se impartiera religión en los colegios no ha provocado ningún cambio en la sociedad actual. La sociedad actual se caracteriza por la competitividad, donde todo el mundo está pendiente de joderse al otro. Entonces: ¿qué bien nos ha hecho la enseñanza de religión en los colegios, desde la perspectiva de una iglesia cuyo historia esta manchada en sangre, invasiones, caza de brujas, aplicación de la inquisición, pedofilia, etc, como lo es la iglesia católica? Nada, e incluso, si su historia no estuviese manchada, el hecho de que se enseñara la palabra de Jesús en las escuelas, para luego salir a un mundo en el cual gobierna el sistema más diabólico y satánico como lo es el sistema capitalista, ¿de que serviría? La religión es labor de las iglesias, no de las escuelas.

Gratuita: Desde que se inventó el dinero el ser humano pasó a estar dividido en clases. Los hay de primera clase, segunda, tercera, etc. El dinero es un elemento que discrimina por naturaleza. Y que en la educación se haya instalado la lógica del mercado, es francamente aborrecible. La gratuidad en la educación es un imperativo, pues no es posible que el dinero sea factor a la hora de decidir dónde educarse, pues en lo que único que redunda esto, es que los que tienen más, se juntan con los que tienen más, y los que tienen menos, con los que tienen menos, lo cual genera brechas, distancias y segregaciones, que ni el tiempo, ni la vida adulta se encargaran de cerrar. La educación debe ser toda gratuita, sin peros, sin excepciones. Si existiese alguna congregación religiosa, política, o de lo que sea, que quiera educar de acuerdo a sus preceptos, perfecto, vaya y hágalo, pero no cobre un peso por ello, deje que todos los que comulguen con sus ideas sean partícipes de su educación, pero no discrimine de acuerdo a la cuenta bancaria de los padres.

El problema con la educación privada, no es solo el hecho de que se cobren cifras escandalosas por ella, sino que da la extraña casualidad, que pertenecen a entidades religiosas en su gran mayoría, o bien, son administradas por sociedades excluyentes como las alianza francesa, alemana o italiana, que en vez de generar una interacción con el país que los acoge, se encargan de establecer verdaderas colonias de hijos de inmigrantes que no se topan, no se miran, no se contactan, con los habitantes de estas tierras. Así que o la educación toda pública, o privada gratuita.

Calidad: ¿Cómo se mide la calidad? Para mí es algo más bien abstracto cuando se trata de educación, sin embargo, se podría exigir calidad en la infraestructura, calidad en la enseñanzas, es decir, profesores realmente capacitados para lidiar con las vicisitudes del cargo que ostentan, y el saber aplicar estrategias metodológicas acordes a las necesidades primero, de cada alumno, segundo, de cada clase, tercero de cada escuela, cuarto, de cada localidad.

La calidad no puede seguir siendo sinónimo de lujo. Un lujo al cual solo unos pocos –los que tienen más billetes– pueden acceder. Es por eso que para evitar esto, los sueldos se deben homogeneizar, de manera no fomentar que los mejores profesores se vayan a hacer millonarios a los colegios donde más se cobra por concepto de mensualidades, sino que, independiente de donde hagan clases, su trabajo sea igual de bien remunerado. Para eso, obviamente se necesita valentía, y que la educación sea vista como tema de estado, y no de partidos políticos. La construcción de una educación, secuestrada por unos pocos, es tarea de todos.

Por Pablo Mirlo

Artículo publicado para Revista Pluma Roja octubre 2014

Enlace directo: http://revistaplumaroja.wordpress.com/2014/11/03/mal-o-bien-educados/


Estupidez elevada a 10 * Pablo Mirlo

¿Puede usted creer que en país se marche para que la educación siga siendo un bien de consumo?

¿Puede usted creer que en un país se marche para mantener la segregación entre ricos y pobres?

¿Puede usted creer que en un país se marche para seguir pagando por educar a los hijos?

¿Puede usted creer que en un país se marche para que los hijos, menos pobres de algunos, no se junten en la escuela, con los otros, más pobres de otros?

Lamento atormentar con estas afirmaciones sus almas, pero en un país arrinconado entre el Océano Pacífico y la cordillera, hay algunos cabezas huecas que no encuentran nada mejor que marchar por sus patrones, y tratar así, de recibir parte de las migajas que escupen a los pobres.

Lamento informar al mundo y al universo entero que en este país exista gente que sale a la calle a defender el derecho a ser borregos de un sistema educativo: discriminador, añejo y mercantil.

Da vergüenza esta gente, de pena verlos así.

¡Cómo se nota que en Chile no solo hace falta educación, sino una palabra muy manoseada y por muchos desconocida: DIGNIDAD!

¡Cómo se nota, que también hace falta: EDUCACIÓN, PÚBLICA, LAICA, GRAUITA Y DE CALIDAD!

Por Pablo Mirlo

marcha

Licencia Creative Commons
Estupidez elevada a 10 por Pablo Mirlo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://pablomirlo.wordpress.com/2014/10/26/estupidez-elevada-a-10-pablo-mirlo/.


¿CONFECH o CONFETI?

Columna publicada para Revista Pluma Roja.

Revista Pluma Roja

La confederación de estudiantes de Chile (CONFECH), organización que agrupa a diferentes federaciones de estudiantes de universidades tanto estatales como religiosas, pareciera cada día más sucumbir y tragarse todos los caramelos envenenados que les arroja el poder. Con pena se ha podido observar el último mes el actuar del otrora motor de, quizás, el más grande despertar de conciencia del pueblo de Chile en lo últimos 40 años, las movilizaciones estudiantiles del 2011 encabezadas por justamente la Confech. Hoy, parecieran solo ser el confeti de una reforma que se cocina a espalda de quienes la pusieron en el tapete de la discusión nacional hace ya casi 3 años: los estudiantes.

Es que la situación es frustrante. Hace un par de semanas cuando el ministro de educación Nicolás Eyzaguirre declaró en una entrevista al diario el mercurio que la educación universitaria debía ser gratuita los primeros cuatro años de la carrera…

Ver la entrada original 654 palabras más


El blog de Fabio

Baluarte literario y cultural

Glykós Katharsis

Este espacio constituye mi pequeño cosmos y es un fiel reflejo de mí; alberga escritos sobre todo aquello que me gusta, me apasiona, me interesa y me infunde curiosidad. Para leer alguna de mis entradas, selecciona la ''categoría'' que sea de tu preferencia , o bien, echa un vistazo a lo ''más visto'' Todo lo publicado es de mi autoría.

Alejandra Meza Fourzán

Autor/Author Blog

Soñando...

Micro creaciones llenas de mi alma... u otras.

La Piedra Psilosofal

-Amo ergo Sum-

Pintura del Cosmos

Relatos, cuentos y literatura

Globo de Ayer

Es un poco y mucho de todo (poesia, musica, letra e historias)

A la Sombra de la Luna

Verdades que parecen Mentiras & Mentiras que parecen Verdades.

Un gato mas en la ciudad

To bit or not to bit

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura

Yo amo al cine

Criticas, estrenos y más

Singularette

No solo soltera, sino singular

(Nos)otros

Escribiéndote...escribiéndome...escribiéndo(Nos) a (otros)

novelaromanticaescritorajoven

A almas vivas, ardientes, soñadoras y guerreras.