Archivo de la etiqueta: Literatura

Hablen con los poetas y artistas de la palabra

He descubierto que tengo una afición que se ha venido cultivando con el paso de los años, el leer entrevistas de poetas y artistas de la palabra. Y es que claro, a los poetas y escritores se les suele medir por su obra, pero pocas veces uno se detiene a escucharlos reflexionar sobre la vida, la cotidianeidad, la política, etc. Lamentablemente vivimos en un mundo donde los que más hablan, son los que menos saben. Y los que más saben, nadie los consulta. En esta última categoría se encuentran los poetas y escritores.

Y es que a veces escucho políticos hablando tanta estupidez, que pienso ¿por qué no van y mejor le preguntan a un poeta como solucionar tal o cual problema? Quizá, el poeta no tenga todas las respuestas, pero sí que tendrá algunas ideas que decir, pues ¿qué es un poeta si no tiene de aliada a la creatividad? Pienso que muchas cosas se podrían solucionar con un poco de creatividad de los poetas y artistas de la palabra.

Es así que, leyendo a poetas y escritores, he encontrado algunas reflexiones que me parecen geniales:

Por ejemplo, la siguiente, que se la hicieron al poeta chileno Armando Uribe en el semanario The Clinic.

au140305

¿Por qué no ve tele?

Es tramposa. Salvo en casos raros, es un aparato de un tamaño que enaniza. O sea, transforma en enanos a los seres humanos que aparecen en esas pantallas. Y eso induce a que uno los desprecie.

La reflexión me pareció genial, porque por lo general, cuando entrevistan a gente en la tele, sobre todo artistas, la mayoría siempre dice con cierto desdén, que no ven tele porque no les gusta, les parece aburrida o poco valiosa, lo cual me parece cierto. Sin embargo, solo a un poeta se le podría haber ocurrido la reflexión de que la tele enaniza a la gente y la vuelve despreciable. No sé a ustedes, pero a mí, me pareció genial esta manera de percibir la televisión como concepto y en cómo afecta la percepción de quienes aparecen en pantalla. Se puede apreciar incluso algo de lo planteado por Platón en su alegoría de la caverna y las sombras.

La siguiente reflexión, no es de un poeta propiamente tal, pero sí de un gran escritor y persona muy creativa, Jorge Baradit.

41_1_1308_aton_thumb
                      Jorge Baradit

Cuando en el Anuario 2014 de Poesía y Crítica entrevistaron al escritor chileno y le preguntaron cuáles eran las influencias más grandes para su trabajo, luego de nombrar a sus autores favoritos, las películas que lo influenciaron o las mitologías de las que se impregnó, lanzó la siguiente reflexión con respecto al mundo que nos rodea y lo que realmente le interesa a la hora de escribir:

Me interesaban esos otros mundos, este mundo me vale madre, este mundo es un jardín consensuado y detrás hay monstruos, esta plaza en la que estamos es una caricatura linda, cuando los que están pasando por acá se quieren matar. Hay gente que tiene psicópatas dentro, súper controlados, hay cajas de metal que pasan a 90 kilómetros por hora y la gente está parada al lado paseando. Sobre nuestros cielos hay asteroides a kilómetros de la tierra todo el rato, estamos al borde de la extinción, todos olvidamos que nos vamos a morir, que nos van a matar, que vamos a tener una enfermedad espantosa. Todos vivimos en un punto ciego que nos hace no volvernos locos. Bueno, ese punto ciego ya está, no me interesa, me interesa lo otro, me interesa ver qué hay un poquito más allá, escarbar debajo de la piel, hacer un hoyo y ver qué hay debajo. A lo mejor hay detenidos desaparecidos, hay torturadores, monstruos, minotauros, sangre… no sé. Me interesa la mostruosidad”.

Cuando leí su visión de las cajas de metal a 90 kilómetros por hora que pasan a nuestro lado, lo encontré genial. Y es que es verdad, muchas veces paseamos tranquilos por las calles sin pensar que en cualquier momento, una de esas cajas se sale de su camino, y hasta ahí llegamos. Si bien, el estableció ese ejemplo, y otros, para decir que eso no es lo que le interesa como tal, a la hora abordar su trabajo literario, es interesante destacar que solo un escritor, una mente creativa como esa, podría darse cuenta de aquel constante peligro en el que vivimos y tomarlo como inspiración, y no para escribir de ello, sino que todo lo contrario, sino que para buscar e indagar en otros aspectos aun más lúgubres, sórdidos o monstruosos de esta misma realidad que ya es lúgubre, sórdida y monstruosa.

Es por eso que los poetas y artistas de la palabra en general, son personas interesantes. Me gusta mucho leer sus reflexiones, pues siempre ofrecen un nuevo ángulo para ver algo que uno ya había visto, pero nunca de la manera como te la muestran ellos. Es por eso que es importante leer a los poetas en lo que dicen más allá de su obra, pues conocer sus opiniones, para bien o para mal, siempre enriquecen nuestra visión del mundo.

Si vivimos en mundo dominado por gente tan poco creativa, gente que solo obedece a manuales y a lo que le dijeron desde arriba o lo que fijaron en piedra sus predecesores.  Si vivimos controlados por maníacos del dinero, gente enferma de avaricia, y extrañamente, millones de personas ponen su confianza en esta tropa de desalmados, ¿por qué no podríamos mejor confiar en la voz u opinión de los poetas y artistas de la palabra? Ya lo decía Gabriela Mistral: lo que el alma hace por el cuerpo, es lo que hace el artista por su pueblo.

Hay que escuchar a los poetas, hay que escuchar a los artistas de la palabra. Ellos nos pueden enseñar algo que, tal vez, nos cambie la vida.

 Por Pablo Mirlo

Publicado en Revista Pluma Roja Junio 2016

Para más, visite revistaplumaroja.wordpress.com

Anuncios

El triángulo de las lecturas

jjj

Desde hace un tiempo que tramaba la idea de poder tener un sitio en el cual poder alojar todo aquello que se paseaba por los márgenes de la convencionalidad en lo artístico y que, muchas veces, era considerado incomprensible o extraño. Ese sitio, ahora tiene nombre y existe: eltriangulodelaslecturas.wordpress.com

En este sitio esperamos poder alojar lo más creativo, novedoso y psicódelico. La idea es compartir todo aquello alejado de los clásicos clichés de los que se habla habitualmente en la literatura o poesía, y llegar a lugares extraños de los cuales tal ves, no haya regreso.

Espero que puedan seguir este sitio, la idea es aportar cosas y miradas nuevas y que sea una verdadera nueva dimensión en contenidos.

Como nota personal, les comento que muchas veces leo cosas que me parecen geniales que hacen ustedes y que me gustaría compartir en El triángulo de las lecturas, es por eso que espero pueda contar con su permiso -cuando se los solicite- para compartir sus cosas en el triángulo, para así poder enriquecer esta nueva dimensión y hacerla más grande todavía.

¡Espero se animen y sigan este sitio!

eltriangulodelaslecturas.wordpress.com

Por Pablo Mirlo


Me llamo Sam

¡Hola!

Bienvenido a mi casa. Primero le pediré que se quite los zapatos, pase por este escáner y me muestre su identificación. ¡Oh! No, no es nada personal. Lo hacemos por su seguridad. Es que anda mucha gente extraña por el barrio últimamente, y es mejor prevenir que curar, como dicen por ahí.

Bueno ¡Esta es mi casa! Hermosa ¿no cree?

Como usted ya sabrá, mi casa es la más segura del barrio. Y el barrio, el más seguro de toda la ciudad.

Pero usted se preguntará ¿cuál es el secreto? Pues déjeme que le cuente:

En esta casa y en cada casa, contamos un sistema de seguridad insuperable, compuesto de más de 20 cámaras de vigilancia que nos entregan todos los ángulos posibles de las casas por dentro, y por fiera, además de una panorámica de la calle completa. Todo lo que queramos ver ¡todo! Lo podemos ver y controlar al instante. ¡A mi esposa le encanta! Dice que siente más segura con este sistema. ¡Y es cierto! Con este sistema de vigilancia, no se pasa ni una mosca por nuestros lentes sin que la veamos. ¡Todo queda registrado! Esa es la razón principal de la prosperidad y felicidad en la que vivimos como barrio; la confianza absoluta que tenemos en este sistema.

Ahora bien, las cosas no siempre fueron tan plácidas como las ve ahora.

Cuando primero llegamos a este barrio, tuvimos que lidiar con una gente que poco y nada sabía de la civilización. ¡Era terrible! Es más, hacían fuego fuera de sus chozas. Mataban animales salvajes. No se vestían bien, etc. Así que nos tuvimos que proteger de ellos. Para eso creamos estos altos muros que rodean nuestra casa, para separarnos de ellos. Pero no fue suficiente. Esta gente insistía en querer ocupar esta tierra. Así que no nos quedó otra opción que denunciarlos a la justicia para que se hiciera cargo, y así fue. Ahora todos ellos están tras las rejas.

Ese momento fue clave. Allí supimos que vivir nuestro sueño de paz no sería fácil, y que solo los muros y la vigilancia, nos permitirían vivir tranquilos.

Sin embargo, pese a este triunfo inicial sobre el salvajismo del lugar, y la consecuente alegría obtenida, no queríamos que este goce fuera solo para nosotros; queríamos compartir esta paz con más gente. Fue así que decidimos invitar a otros amigos a ocupar la calle, y construir sus casas de acuerdo al modelo de la nuestra. Pues nuestro modelo era el único que ofrecía paz, seguridad y alegría efectiva. Sin embargo, esto tampoco fue sencillo, y también nos trajo algunos problemas.

Al comienzo, los que llegaron, lo hicieron en paz y felices, pero luego, las cosas cambiaron. Algunos querían pintar las casas de su propio color. Otros querían casas sin muros, y los comenzaron a derribar. ¡Mientras que otros no querían tener cámaras! ¡Siendo que sin ellas, no tenían ningún tipo de seguridad como la nuestra! Fueron momentos terribles.

Así que por su propio bien, tuvimos que aplicar una dolorosa medida. Tuvimos que identificar a quiénes eran los de las ideas contrarias a nuestro modelo, para así, deshacernos de ellos. Con la consecuente pena para nosotros de tener perder a quienes considerábamos nuestros amigos; con la tristeza de no comprender cómo personas podían rechazar un modelo de protección tan bueno, perfecto, y solo pensado para su propio bien.

Ahora bien, como imaginará, para deshacernos de ellos, no podíamos echarlos a la cárcel como a los incivilizados, pues estos, los de nuestra calle, eran como nosotros: mismo tono de piel, misma forma de hablar, mismas costumbres. No podíamos darles un tipo de trato cualquiera. Así que lo que hicimos fue lo siguiente:

A algunos los invitamos a salir de sus casas amablemente, para que no volver más. Les pagamos todo sí. Pasajes de avión, con destino a elección, etc. Sin embargo, pese a nuestra bondad, hubo algunos que lo rechazaron, pero igual se fueron. Lástima por ellos. Ellos se lo perdieron.

Hubo otro grupo que no quiso irse por ningún motivo. Y a estos, bueno, los dejamos quedarse, pero con una condición: en sus casas no solo tendrían nuestras cameras, sino que también nuestros micrófonos, y ante el primer atisbo de desobediencia que percibiéramos en contra de nuestro modelo, serían enviados a la cárcel. ¡Fue la solución perfecta!

¡No me mire con esa cara! Era la única opción. ¿Y es qué no le cansa a usted también saber que la gente no entienda las cosas que hace por ellas? ¿Más aun cuando son cosas buenas?

Fue así que con estas medidas logramos establecer la paz y la estabilidad en nuestra comunidad. Y hasta ahora nos ha ido bien. La gente se ve feliz en la calle, y al interior de sus casas, ja ja ja. ¡Lo tenemos todo bajo control!

Ese es un resumen, a grandes rasgos, de lo que somos en la actualidad. Un barrio próspero y feliz.

No sé usted, pero para mí, este es el modelo perfecto de convivencia. Incluso, pienso, seriamente, que debería ser extendido a toda la ciudad para acabar con la delincuencia, el desorden y el caos.

¿No cree?

Pero en fin…

A todo esto… ¡Qué falta de cortesía la mía! ¡No me he presentado! ¡Qué falta de respeto para con nuestro invitado!

Mi nombre es… Sam, pero los amigos me dicen Tío.

¿Cómo se llama usted? Ja ja ja. No se moleste, es un broma.

En esta casa sabemos exactamente cómo se llama, su edad, su peso, lugar de procedencia y hacia dónde va.

¡Seguridad! ¡Arreste a este espía!

Este tipo, no piensa como nosotros.

¡Háganlo desaparecer!

Junto con su identificación y su ropa.

Que no quede… NADA.

 Por Pablo Mirlo

 

Licencia Creative Commons
Me llamo Sam por Pablo Mirlo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.


Recomendaciones

Quisiera dedicar esta entrada a dos blogueros que recién están partiendo en este mundillo virtual y que merecen que muchas personas más disfruten de sus contenidos originales. Primero, porque ambos son geniales. Segundo, porque a ambos los conozco en persona y han hecho mucho por mí.

Así que sin más preámbulo los invito a navegar por las palabras y sentimientos de: With a litle help  y Pensamientos Libres.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, sin embargo, si esa imagen va acompañada de algunas palabras ¡Cuánto mejor!

Imagine, animales, fotos e historias, y personajes memorables como el Traidogo, ¿Qué más se puede pedir?

Pase por With a litle help 🙂

La introspección, la búsqueda interna, el análisis de las cosas, y una pluma reflexiva, es lo que encontrará de la mano de Pensamientos Libres. No dude en consultar las Cartas de Octavio, y déjese llevar por este personaje que de a poco va tejiendo momentos y pensamientos derramados en el papel.

Pase por Pensamientos Libres.

¡Visítenlos, síganlos, léanlos!

Se lo agradecerán

🙂


Aniversario 1

No me gusta celebrar mi cumpleaños, y no porque sea de esos que tienen drama con su edad, todo lo contrario, tengo 28 años y no me cuesta decirlo, ni tampoco temeré decirlo cuando llegue a los 30, 40, 50, o cualquier otro número. En realidad, no celebro mis cumpleaños porque, por una extraña razón, el día previo y el día después de la metada fecha, siempre me siento igual que el día anterior a cumplir años, o que el año previo, o que los 10 años previos. ¡Siempre me siento igual!

Por ende, ese día “especial”, llamado “cumpleaños”, para mí no es más que eso, otro simple día, dentro de un gran largo día llamado vida terrenal, el cual, a su vez, esta subdivido en pequeños intervalos en los que se supone se duerme, llamados noches.

Ahora bien, esta condición anti-celebración de mi propio cumpleaños me ha permitido concluir cosas maravillosas –al menos para mí–. Como por ejemplo: que la edad es solo una estadística, lo que en realidad uno acumula con el tiempo, o el paso de los años, es sabiduría, saberes y conocimiento. Que la edad, para mí, es algo meramente físico, y por ende, finito. Y que por eso, la edad solo pasa y pesa en nuestros cuerpos, mas no –para los que creemos en algo más que la carne y los huesos– en el espíritu o el alma; verdadero recipiente de las experiencias, sabiduría o recuerdos que acumulamos, y que finalmente, nos llevamos.

Ahora bien, la verdadera razón de toda esta introducción con respecto a lo que pienso del cumpleaños como concepto, no es para hablar de lo que no hago, sino de lo que sí hago. Puede que no celebre mi cumpleaños, pero ¿quién dijo que no celebro aniversarios?

Redoble de tambores

metal

Hace un par días, WordPress me recordó que había creado este espacio hace 1 año, y que por ende:
¡pablomirlo.wordpress.com está de aniversario!

tumblr_lygzkrR0lI1qgn9qdo1_500

Así que: ¡Es hora de celebrar!
Sí, así es, he cumplido un año en esta plataforma compartiendo mis escritos con el mundo 🙂

Llegar y quedarse en la Luna

3508593769_0820fd5550
Cuando revisé la fecha de inicio de este blog me di cuenta que lo primero que había publicado lo hice un 23 de julio, sin embargo, el blog lo había creado unos días antes, al parecer el 20 o 21 de julio, y ¡qué fecha tan especial! Se supone (al menos eso dice la historia oficial) que el hombre llegó a la luna un 20 de julio, y no puedo sino sentirme, en algún grado, identificado con esos hombres que con emoción exploraron nuestra fiel compañera la Luna. Y es que entrar a esta plataforma y exponerse de manera abierta con el trabajo de uno y compartirlo, al menos para mí, era como explorar un nuevo mundo. Abrir este espacio fue como llegar a la Luna, no sabía que esperar, que ver, que hacer, solo sabía que quería compartir las cosas que siempre quise decir, soñar o hacer con el resto. Y bueno, la respuesta no pudo haber sido mejor, no solo llegué a la Luna, encontré vida allí y muchos de ustedes me animaron a seguir aquí.

Año de amigas y amigos
En este año he conocido mucha gente por este medio: soñadores, poetas, escritores, fotógrafos, artistas en toda la magnitud de la palabra. A todos ustedes les debo las gracias por leer lo que escribo, dejar un comentario, darle me gusta, o simplemente posar sus ojos curiosos por estos textos. Quisiera agradecer el especial cariño que he recibido de quienes aprecian mis versos, historias, música y artículos, y que les han encontrado a lo largo y ancho todo el mundo hispano-parlante; desde México por el norte, hasta Argentina y Chile por el sur.

Debo también agradecer de manera especial a las amigas y amigos de España, quienes son los que más leen estos versos australes y fuera de estación. Ahora comprendo la razón de tantos versos dedicados por Pablo Neruda a ese pueblo: España en el corazón.

Debo decir también, para que vean cuan agradecido les estoy, que mucha gente que he conocido por este medio es gente a la que feliz les dejaría a mi perro bajo su cuidado, si tuviera perro. Les dejaría mi casa para que la cuidaran, si tuviera casa. Les saludaría cara a cara, si pudiera verlos.

¡Muchas gracias a todos ustedes!

Año literario
En términos literarios, el año ha sido redondo. He compartido casi todo lo que he escrito en estos últimos 12 meses. Publiqué mi primer poemario Poesía Barata y tengo muchos otros planes en el horizonte.

Con respecto a Poesía Barata, este trabajo me ha abierto nuevas puertas, y además, me permitió aparecer en el semanario El Brillador de mi ciudad hace poco, con mi primera entrevista 🙂 Todo gracias al trabajo de mi amigo periodista Mario Vega, quien acudió a mí para conocer un poco más acerca de este poemario. Aquí les dejo una foto de la entrevista publicada:

11537878_10207133046154170_1144263737433089281_n

Poesía Barata al alcance de todos
Hace poco descubrí que el envío de Poesía Barata a cualquier lugar de hispano-américa, en realidad, era más barato de lo que pensaba, y que no era un lujo de millonarios, así que si alguien se anima a adquirir una o más copias de mi primer trabajo impreso, no dude en revisar la información actualizada al respecto haciendo clic en la siguiente imagen:

Poesia barata-portada

Solo gracias
Así que solo me queda agradecer, por enésima vez, a todos ustedes genios de las letras y de la creación que me leen. Gracias por estar ahí y seguir creando. Ha sido un gran año literario.

Las expectativas previas a abrir este blog eran como la de un soldado desembarcando en Normandía, ahora son como la de un niño esperando regalos en noche buena. Todo gracias a su apoyo y cariño 🙂

Por Pablo Mirlo


En carne propia * Pablo Mirlo

Cuando le diagnosticaron un cáncer terminal su vida cambió. Él sabía de qué se trataba todo. Había leído ya muchas historias de quienes padecen este terrible mal. Sin embargo, una cosa era saberlo en el papel, y otra, muy distinta, vivirlo en carne propia. Para esto último no estaba preparado: su ánimo se derrumbó.

Hombre orgulloso. Inquebrantable en cuanto a lo que él percibía como el honor y la dignidad, se negaba a pensar que tendría que pasar sus restantes días en hospitales; entre doctores y enfermeras. Esos nunca habían sido sus planes.

Fue así que ante este nuevo escenario, y hecho un manojo de miedos, dudas, e incertidumbre, caminó cabizbajo de vuelta a su hogar, pensando, meditando. En la calles ya se encendían los primeros faroles. Era mayo. Era jueves. Estaba nublado. En 4 horas más sería viernes.

Al llegar al hogar estaba su esposa. Ella le preguntó que cómo le había ido con el doctor. Él –de manera mecánica– respondió que todo había salido bien. Que no tenía nada. Ella –compañera de mil batallas– sin embargo, algo leyó en sus ojos caídos, mas prefirió no indagar más. Ya habría tiempo –pensó– ahora era hora de comer.

La cena transcurrió con normalidad. El hombre era un experto en separar sus palabras de lo emocional. Y por ende, entre chistes y risas, ocultó el miedo a eso desconocido que lo comía por dentro, al menos por un momento. Mas su esposa no era tan fácil de engañar.

La noche fue larga. No podía dormir. Mantuvo sus párpados cerrados, pero por dentro era un mar de reflexiones e ideas. Estaba despierto.

Hombre pobre. No nacido en cuna de oro. Siempre había dicho que cualquiera se convertía en “luchador” y “ejemplo” en estos tiempos, por el mero hecho de luchar contra el cáncer. Sin embargo –pensaba– nadie repara en que esos “luchadores”, solo son tales, pues tienen los medios económicos para hacerlo. Él no los tenía. Y por esos misterios de la vida, ahora el mismo se enfrentaba a la incómoda situación de tener que decidir qué tipo de “luchador” ser.

Pero en el fondo ya lo sabía. Descartó de plano ser uno de esos –según él– mal llamados héroes que criticaba. Era contrario a esa “valentía” auspiciada con dinero. Si vas a luchar contra una enfermedad, –decía– al menos que no te signifique el dar hasta el último de tus centavos. ¿Quedar vivo, para deberle de por vida a una banco lo pedido prestado? Ni pensarlo.

Criado con poco en cuanto a lo material, sabía exactamente lo significaba la lucha y la valentía pura como la definía él. Y esta valentía no tenía nada que ver con dinero, sino con saber las limitaciones y desafíos propios. Tenía que ver con saber vencer en un mundo exitista, en el cual, sino no haces lo que te dice, te considera un perdedor. Y él, no lo era. Ni lo tampoco lo sería ante este desafío.

El hombre que no necesitó nunca mucho para vivir. El niño que jugara con piedras el fútbol que tanto amó. El joven que fue a una escuela que se caía a pedazos. El obrero que trabajó toda su vida con un sueldo que a duras penas le alcanzaba para no pasar hambre mes a mes. Él, que había vivido así sus 45 años de vida, no estaba para hazañas.

¿Hacerse el valiente y luchar contra una enfermedad? Patrañas –pensaba–. Los pobres no nacimos para luchar contra lo que se sana con dinero. Los pobres no tenemos derecho a ser “valientes” en estos casos. Los pobres asumimos la realidad y punto. ¡Qué los ricos derroten el cáncer! ¡Qué los ricos derroten todo lo que necesiten derrotar con dinero! Los pobres solo esperamos pasar vivos de un invierno a otro. ¡Eso es ser valiente! –Decía– Nacer y cargar desde la cuna la cruz de la pobreza e incertidumbre, y no dejarse abatir por ella.

Don Antonio Torres, una semana después de estos acontecimientos, fue encontrado muerto. A su mujer solo le dejó una carta en la que le pedía que no lo juzgara. Sin embargo, la complicidad de ambos era tan profunda que no había espacio para sorpresas, perdones o explicaciones. Ella –conocedora de las profundidades de su corazón y mente–, lo sabía. Lo intuyó el día que le dijo que no se preocupara. Sin embargo, no lo juzgó. Lo comprendió. Ella, en el fondo, sabía que habría hecho lo mismo. Era casi un pacto sin palabras que los ataba.

Los pobres no tienen alternativas, solo enfrentan los días como sea que vengan. Y Don Antonio no era de los luchadores con dinero. Era de los que luchan solo cuando es justo hacerlo. Y, lamentablemente, en esta batalla, solo se permitían los que tenían a su disposición aquella droga que corroe y deforma: el dinero. Don Antonio, no lo tenía, pero era valiente. Y con valentía eligió irse, y no, el ser llevado lentamente. Así murió, o despertó a otra realidad, un nuevo héroe-obrero-pobre.

Por Pablo Mirlo

Catedral-de-La-Serena-de-Noche-Chile

Calle Los Carrera, La Serena, Chile.

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.


Cama de los deseos * Pablo Mirlo

¿Y si la ciudad en la que nací no fuera en la que quiero morir?

¿Sería juzgado por la historia, por mis coterráneos?

¿Sería mandado a cerrar por fuera la puerta que yo mismo crucé al salir?

 

¿Y si le dedicara versos tras cada paso que me alejo?

¿Y si le dedicara páginas de un libro a cada calle, esquina y perro?

¿Expiaría así este deseo mío, de querer otros mares, valles, playas y cerros?

 

¿Y si es verdad que uno puede amar a dos?

¿Amar a la ciudad cuna de sus sueños y la otra, cama de sus deseos?

¿Me haría conciliar esto mi pasado mejor?

¿Mientras añoro en un bosque los buenos y malos recuerdos?

 

¿Y si no quisiera vivir donde nací yo?

¿Y si quiera vivir lejos, donde los vaivenes de la naturaleza los elija yo?

 

Porque mi alma pide gotas de lluvia

Y lluvia que no escatime en caer.

Porque mis palabras quieren viento

Viento que sepa correr.

 

¿Y si antes de morir le trajera todos mis libros y versos?

¿Si le trajera la lluvia de años y le dejara el viento entre sus dedos?

¿Volveríamos a estar en paz?

¿Volveríamos a ser dos?

¿Me dejarías partir de nuevo?

¿Me dejarías morir allá?

Por Pablo Mirlo

PAPAYA

*Las Compañías, La Serena, Chile.

Licencia Creative Commons


Pasajes a la Tierra * Pablo Mirlo

Ahora resulta que para prestigiar la política,
“Debemos cuidar a los políticos”.
Nos dicen que para preservar la democracia,
“Hay que darles las gracias”.
Exclaman que para ayudarlos a gobernar,
“Debemos alimentar su popularidad”.
Nos ladran:
“Resulta que para salvar la nación hay que dejarlos en paz”.

Sin embargo, la política esta desprestigiada,
Por su inoperante actuar.
La democracia nació muerta,
Cuando tras la dictadura los militares,
Se vistieron de frac.
Gobernar, ahora, solo significa defraudar,
Y encabezar al empresariado,
Desde el presidencial altar.

Mas el día que en la Tierra se prohibieron los políticos:

El hombre fue libre,
La mujer independiente,
El niño jugó en paz.
Y los parlamentos se convirtieron en escuelas,
Las cárceles se cerraron,
Las bombas se extinguieron,
Y la guerra se la llevó el dios Marte.

Las llaves de la justicia aparecieron.
Los pasajes de la verdad se encontraron.
Y el hombre no explotó al hombre.
La diosa Economía se suicidó.
Y la vida solo se apagó,
Tras el paso de los años sobre tú y yo.

Tal vez de vez en cuando sería bueno,
Comprarles pasajes a la Tierra,
A tanto político lunático,
Que vende su dignidad por unos pesos,
Mientras los pobres piden pan y lloran detrás del parlamento.

3694339-5450346

Por Pablo Mirlo

Licencia Creative Commons


Me presento * Pablo Mirlo

Este poema se me ocurrió un día que leí mal la descripción de un blogero, pues leí: “me considero un obstante” cuando en realidad decía otra cosa en vez de eso, algo así como: “me considero un hombre común, no obstante…”.

La confusión, sin embargo, me llevó a considerar la frase me considero un obstante graciosa, y a partir de eso, decidií construir mi propia descripción transformada en poema, que obviamente tenía que partir con la frase mal leída.  Cuando escribí el poema aún no manejaba un blog, sin embargo, me propuse que este poema sería mi presentación el día que tuviera uno. El siguiente fue el resultado:

Me considero un obstante,

un sin embargo,

un pero.

Me considero un parlante,

un sin regazo,

un perro.

No obstante considero,

que sin embargo un perro,

no obstante puede ser hablante,

y en charcos,

su propio dueño.

Me considero un sin embargo,

un marco descolgado,

un cielo colgante,

ensueños,

un amargado.

No obstante difiero.

tal vez ni concuerdo.

quizás ni debiera.

probablemente,

ni es cierto.

Por Pablo Mirlo

Ralco*Ralco, Alto Bíobío, Chile

Licencia Creative Commons


El porqué de mi temor a las mujeres * Pablo Mirlo

Antes de aclarar mi temor,

Debo confesar:

Las mujeres me gustan tanto como a mis ojos ver el mar.

Hecha la aclaración, me dispongo a contar,

El porqué de cuando me enfrento a una mujer: mis manos se congelan,

Mi lengua se traba, las palabras se me olvidan y mis piernas se enredan.

 

Siento que tienen algo que me desnuda por completo.

Que no importa cuántos abrigos lleve encima, siempre me siento expuesto.

Siento que me leen el pensamiento, los labios, las manos, los ojos y hasta los zapatos.

Y que cada vez que miento, en mi frente un parlante les anuncia: “te está mintiendo”.

 

Y aunque no les mienta por gusto, sino que más bien por ocultar mis flaquezas, no importa.

Me descifran lo enredado de mis palabras, lo poco convincente de mi mirada,

Lo falso de mi sonrisa, lo torpe de mis sentimientos, pese a que no quiero.

 

No quisiera seguir así, viviendo esta situación.

Atado a estas cadenas,

Que me muestran siempre expuesto a los radares de su corazón.

 

Antes que lo revele sin querer yo,

Antes que lo descubras tú,

Déjame decírtelo con mis manos,

Déjame contártelo con mis ojos,

Y traducírtelo con mis labios.

Le temo a las mujeres,

Porque le temo a mi verdadero yo.

Por Pablo Mirlo

temor-al-cambio-L-KbdLTS

Licencia Creative Commons


El blog de Fabio

Baluarte literario y cultural

Glykós Katharsis

Este espacio constituye mi pequeño cosmos y es un fiel reflejo de mí; alberga escritos sobre todo aquello que me gusta, me apasiona, me interesa y me infunde curiosidad. Para leer alguna de mis entradas, selecciona la ''categoría'' que sea de tu preferencia , o bien, echa un vistazo a lo ''más visto'' Todo lo publicado es de mi autoría.

Alejandra Meza Fourzán

Autor/Author Blog

Soñando...

Micro creaciones llenas de mi alma... u otras.

La Piedra Psilosofal

-Amo ergo Sum-

Pintura del Cosmos

Relatos, cuentos y literatura

Globo de Ayer

Es un poco y mucho de todo (poesia, musica, letra e historias)

A la Sombra de la Luna

Verdades que parecen Mentiras & Mentiras que parecen Verdades.

Un gato mas en la ciudad

To bit or not to bit

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura

Yo amo al cine

Criticas, estrenos y más

Singularette

No solo soltera, sino singular

(Nos)otros

Escribiéndote...escribiéndome...escribiéndo(Nos) a (otros)

novelaromanticaescritorajoven

A almas vivas, ardientes, soñadoras y guerreras.