Carita de tierra * Pablo Mirlo

Carita de tierra intenta dormir, pero se despierta.
Las ventas de nylon hinchadas por el viento;
los cartones y maderas del techo,
suenan cada más vez fuerte cada vez que ella intenta entrar en un nuevo sueño.
Pareciera que la casa quisiera echarse a volar
y no ver más la cara triste de carita de tierra.
Pero las paredes humedecidas por el llanto de las nubes
resisten estoicas y defienden a los refugiados dentro.

Carita de tierra se encuentra, de repente, nadando en sueños.
En ellos corre con su perro, y juega con amigos que ya se han ido en pasados inviernos.
Muchos se abalanzan sobre ella y la abrazan.
A la distancia, reconoce a quienes en fotografía su madre le decía: ellos también te querían,
Son sus abuelos.
Carita de tierra sonríe al verles y siente que el lugar está lleno de colores, amigos, y que todo es dulce. Ya no tiene sueño.

Carita de tierra cambia de colores dentro de la casa.
Las paredes se encogen, el techo se escapa.
La lluvia cae como una espada.
Y carita de tierra, luego de mucho tiempo, vuelve a tener la carita limpia.

Se apagó el fogón.
Sus padres confundieron su sueño con los sueños de un dormido.
Carita de tierra partió.
No hubo quejidos, no hubo dolor.
El frío apagó silente su diáfano y recién nacido corazón.

Llovieron sin freno los ojos de sus padres pobres.
Rugió el cielo desatado como un temblor.

Por Pablo Mirlo

casas-de-carton

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Anuncios

2 comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s