Cuentos del futuro N° 2: Paso a la playa

Siempre pensé que el día que logrará tener mi refugio propio, vivir en un céntrico departamento y ver los primero pasos de mi hija, la vida tendría finalmente sentido. Me la pasé años esperando la estabilidad del alma que llega con la madurez, sin embargo, quizás la misma madurez me ha llevado a darme cuenta que los sueños son para los que gustan de la literatura, mas no para alguien como yo que se ha vuelto racional y desconfiado.

Ayer la Antonia se fue con su mamá a ver a su abuela al sur. No vol-verán hasta el próximo sábado, es decir, tengo 7 días de soledad absoluta. No recuerdo cuando fue la última vez que pasé tanto tiempo solo. Recuerdo que cuando niño lloraba cuando me quedaba dormido en la casa de mis abuelos y mis padres habían salido por un momento con mi hermano al centro y me dejaban ahí para no despertarme. Era el peor sentimiento sobre la tierra. Mirando hacia atrás, ahora ese tipo de dramas infantiles me parece tan insignificantes comparado con lo que ahora llena los rincones de mi corazón y mi mente.

Ya son las 2 de la mañana, sí salgo ahora debería llegar allá cerca de las 8 de la mañana. Tal vez debería esperar hasta mañana mejor, creo que eso haré.

En el departamento del frente hay una fiesta, pareciera que un montón de gallinas estuvieran poniendo huevos y que bestias gritarán en medio de luces de colores y humo, presumo de cigarro. Pisos más arriba se ven algunas ventanas con las luces encendidas, en otras se ven sus grandes televisores, en otras gente asomada por los balcones, quizás pensando lo mismo que yo, quien sabe. Me encanta mirar por la ventana tirado boca arriba en el living y ver todo al revés, fue una de las razones por las que elegí este departamento, pues el ventanal llega desde el suelo al techo. Cuando esta la Antonia lo mantenemos cerrado y con un montón de obstáculos para que ella no se asome, pero cuando no está, como ahora, es genial acostarse ahí, abrir la ventana y mirar.

Tal vez debería tomar algo, creo que un té estaría bien. Gracias al cielo dejé el de la mañana en el refrigerador. Me tomaré ese y me vendré a acostar acá a mirar nuevamente.

MMM, nada como un té helado. ¿Qué estaba pensando cuando pensé que la vida en algún momento sería distinta más adelante? Ha pasado tanto tiempo, y las cosas parecieran no cambiar. ¿Y si el estar acompañado solo ha sido una jaula que ha mantenido al verdadero yo protegido de si mismo todo este tiempo? Sabe genial el té helado. ¿Y si simplemente ya cumplí mi misión? La verdad no sé por qué siempre estas sombrías ideas han rondado mi mente, pero siempre he esperado mi fin de alguna u otra manera. He vivido en constante alerta esperando la tragedia y eso quizá me ha protegido de sufrir cuando la tragedia debería –según dicen– haberme conmovido, como cuando murió un viejo amigo mío él Pepe. No me conmoví ni por un segundo.

Las cosas siempre me han sido difíciles en lo emocional después de todo, no creo que ahora sea la excepción.

¿Qué debería hacer? Creo que ya decidí, mañana me iré a la playa, no sé qué estaba pensando cuando decidí alejarme de ella, bueno en realidad si sé, las motivaciones fueron esas banales que todos tienen, el dinero, el éxito, el “ser alguien” como di-cen, sin embargo, luego de todo este tiempo nada de eso me dio un buen dormir, ni un mañana por el que esperar ansioso, la verdad es que nada de lo que tengo en realidad me ha sabido dar lo que quería cuando niño, un sitio para mirar las estrellas y memorizar cada constelación, me la pasé tanto tiempo preparándome para ese día, que cada día dejé de vivir en el presente, y de repente me vi atrapado en fechas futuras más nunca en el pasado, que al final, solo visité.

Lo más probable es que la Cata y mi Antonia no me lo perdonen jamás, al menos la Antonia tendrá suficiente tiempo para asimilar el golpe, pues recién esta memorizando palabras, más la Cata, no sé cómo lo tome, quizás debí haber hecho todo lo posible para que me odiara antes de tomar esta decisión. Quizás debí haberla engañado, haberme comportado como un imbécil. Llegar tarde y borracho cada noche a la casa y haberla golpeado hasta el cansancio, como esos idiotas que de vez en cuando aparecen en las noticias, pero no, jamás podría hacerle daño en ninguna manera posible, al menos de manera directa, sin embargo, ahora que lo pienso, lo que haré puede ser igual de terrible, pero al menos lo superará y no será parte de la crónicas rojas ¿no?

***

¡Qué dolor de cabeza! Me quedé dormido con la ventana abierta. ¿Qué hora es? Ya son las 9. Y la Cata no ha llamado, todavía no deben llegar a Santa Bárbara. Creo que si salgo de acá a las 12 debería estar por allá a las 6 de la tarde, y como se oscurece temprano, demás que a las siete ya estará oscuro cuando llegue.

Me encanta caminar por la casa y no escuchar nada, ni la tele, la radio, o alguna máquina sonando, es el ruido de la soledad el que copa mis oídos cuando la música no es lo que elijo para volar de esta realidad. Tomaré algo de desayuno, me pondré mi traje gris cual gánster de los años 30 y me iré a la playa, es la mejor decisión que podría haber tomado.

Me siento tan libre, me siento tan solo, me siento tan realizado, me siento tan malvado. Me odiarán por esto, o me amarán. La verdad me importa bien poco, pues mis críticos siempre encontraron un pero en todo lo que hice:”que su último libro apestó” “que su pluma perdió frescura” “que es la expresión decadente de la literatura nacional”. En fin, me importa un verdadero bledo lo que digan. Al fin y al cabo, lo que he conseguido para mi familia no salió de sus bolsillos, sino que de los que me leían.

Bueno, ya es hora, vamos a ver que se teje en el litoral nortino, mi tierra, mi pasado.
No hay nada mejor que manejar a esta hora, la carretera se ve en su máxima extensión, la salida de la Santiago se hace expedita mientras sorteo camiones y buses en mi camino, ya nada me ata a nada. El sol brilla en lo alto, llevo a un extraño que me topé en el camino, me dice que va a Tongoy, le digo que yo lo llevo. Al parecer no me reconoce, pero qué importa, ¿acaso yo conozco la cara de todos mis escritores favoritos? Pues no, porque no tengo escritores favoritos.
El hombre me comenta que va a Tongoy a ver a su madre que está muy enferma y que puede que no le quede mucho de vida. Le escucho con atención y le doy mi más sincero ánimo, y le deseo lo mejor para él y para ella. Me dice que su madre tiene 102 años, pero que ha vivido una vida plena, tiene 40 nietos y montón de bisnietos, y que él fue el único que no le dio un nie-to, y que eso siempre le ha atormentado. Le digo que en realidad no se preocupe, que a veces lo único que quiere una madre es que un hijo no la olvide, y di en el clavo, pues cuando le pregunté si habían más de sus hermanos que la visitarían el amigo se deshizo en epítetos de grueso calibre para decirme que solo él la seguía visitando. Ve amigo –le dije– usted vale más que una descendencia completa, donde sea que ella se vaya siempre lo cuidará.

Al final nos detuvimos en la carretera a la altura de Tongoy, el amigo se bajó y siguió su camino. Yo aceleré y me perdí dentro de la niebla que a estas alturas parecía haber derrotado al otrora sol del inicio de mi viaje.

Dentro de mí no podía pensar en otra cosa que no fuera llegar a la playa, ya no me faltaba mucho, luego de pasar Coquimbo, ahora ya me adentraba en terreno familiar. A mi izquierda el mar, a la derecha esas casas carísimas asentadas en esas graderías que parecieran ser las mesetas de La Serena de este a oeste. Recuerda, no te arrepientas.

***

Me adentro por un largo zigzag de tierra hasta llegar a la playa, hace minutos dejé la ruta 5. Acá pareciera más que neblina haber llovizna. Me recuerda mis mañanas en la escuela, corriendo en los recreos bajo la llovizna creyéndome el niño más veloz de toda la escuela, lo cual obviamente me costó un montón de rodillas peladas y pantalones rotos. Eran bonitos esos días, esos mismos días en los que soñaba tener justamente todo aquello que hoy tengo pero que no me significan nada. Suena el teléfono, ¿debería contestar? Es la Cata, ¿Qué le digo? ¿Aló? Hola. Bien y ¿tú? Qué bueno ¿Y la Antonia? Jajaja, que linda, dile que la quiero mucho. Estoy acá en la casa. Sí, si ya saqué la basura amor. Mándale saludos a tu mami, nos vemos, te amo, chao.
Ay Cata, como te voy a extrañar. Me pregunto cuál es el valor de la existencia de un ser humano para el resto si para el mismo no vale nada. El mar ruge como un demonio al frente mío, creo que saldré un rato del auto. Mis mejillas inmediatamente se congelan, mi nariz se humedece por dentro y mis manos también. Tanto tiempo sin sentir este abrazo de la bruma. Sin darme cuenta me entregué a la sequedad del ambiente, traicioné al mar cuando me fui en busca del éxito, cuando el éxito era levantarse cada maña-na y encontrarme con el mar cara a cara. Vida era regular mis sueños al ritmo de las olas rompiendo a lo lejos pero penetrando cada átomo, cada célula y cada centímetro de mi cerebro. Vida era pasar de ese frio que te encoje como niño en posición fetal en invierno a abrir cada ventana y puerta, y aún así, querer sacarse la piel para sentirse un poco más fresco en verano. ¿En qué mo-mento me puse tan exigente y me conseguí una casa con calefactor y aire acondicionado?

Solo un paso más y ya nada será igual, solo un paso más y la libertad llegará otra vez.
Pobre hombre el que llevé a Tongoy, pensar que lo único que le quedaba en esta vida era su madre y ahora ella está por partir. Como me gustaría cambiarle lo que me queda de vida a ella con tal de que sigan juntos, sin embargo aquí estoy nuevamente, anhelando lo imposible y rogando por milagros.

Ya se está anocheciendo, creo que es hora. Será la muerte que siempre soñé. Al lado del mar, al ritmo de las olas, cubierto de humedad y dentro de este auto, que al menos evitará que me devoren los cuervos, jajaja, ni que hubieran cuervos aquí, al menos evitará que el chupacabras o algo así me deje seco de sangre, porque de vida y ganas ya lo estoy.

Saco el arma que compré cuando andaban rumores que querían matarme por haber publicado ese libro respecto a ese intendente que había matado a un periodista en Temuco y que nadie sabía. Al menos ahora el arma tendrá un uso.

Solo tiene una bala, y brilla como el anillo de matrimonio que me puso la Cata cuando nos casamos, brilla como la desdicha en el gozo, y la esperanza en el pobre.

¡Bang!

Todo se oscurece, me arrastro vertiginosamente por un tubo, no sé si subo o bajo, veo todos los recuerdos de mi vida en un segundo. Sobrevuelo la escena del crimen, el humo sale por la sien izquierda, y la sangre baña parte de lo que quedó del vidrio. Soy arrebatado hacia a ninguna parte, me envuelve un torbellino, oscuridad, sombras largas, llantos macabros, me pierdo, me llevan, me muero, he muerto.

Por Pablo Mirlo

Licencia Creative Commons

Anuncios

Acerca de pablomirlo

Me considero un obstante, un sin embargo, un pero. Me considero un parlante, un sin regazo, un perro. No obstante considero, que sin embargo un perro, no obstante puede ser hablante, y en charcos, su propio dueño. Me considero un sin embargo, un marco descolgado, un cielo colgante, ensueños, un amargado. No obstante difiero. Tal vez ni concuerdo. Quizás ni debiera. Probablemente, ni es cierto. Ver todas las entradas de pablomirlo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El blog de Fabio

Baluarte literario y cultural

Mi arca de escritos

Este espacio constituye mi pequeño cosmos y es un fiel reflejo de mí; alberga escritos sobre todo aquello que me gusta, me apasiona, me interesa y me infunde curiosidad. Para leer alguna de mis entradas, selecciona la ''categoría'' que sea de tu preferencia , o bien, echa un vistazo a lo ''más visto'' Todo lo publicado es de mi autoría.

Alejandra Meza Fourzán

Autor/Author Blog

Poemario Primario

Un puñado de sentimientos, vivencias, sueños y delirios, en forma de sencillos poemas.

La Piedra Psilosofal

-Amo ergo Sum-

Pintura del Cosmos

Relatos, cuentos y literatura

Mi lengua nativa

mis letras, mi cosmos...

Globo de Ayer

Es un poco y mucho de todo (poesia, musica, letra e historias)

A la Sombra de la Luna

Verdades que parecen Mentiras & Mentiras que parecen Verdades.

Un gato mas en la ciudad

To bit or not to bit

Literatura, cultura y nuevas tecnologías

Este blog aporta herramientas multimedia para aprender y disfrutar de la literatura y de la cultura

Yo amo al cine

Criticas, estrenos y más

Singularette

No solo soltera, sino singular

(Nos)otros

Escribiéndote...escribiéndome...escribiéndo(Nos) a (otros)

novelaromanticaescritorajoven

A almas vivas, ardientes, soñadoras y guerreras.

simple Ula

I want to be rich. Rich in love, rich in health, rich in laughter, rich in adventure and rich in knowledge. You?

Sus pinturas

El blog de mis pinturas

A %d blogueros les gusta esto: